Aruba es parte del Reino de los Países Bajos, pero mantiene amplio control sobre sus asuntos excepto cuestiones relacionadas con la defensa nacional, ciudadanía, relaciones exteriores y extradición. Aruba posee sus propias leyes, constitución, gobierno y moneda oficial. El poder judicial reside en la Corte Suprema de Justicia de Aruba, cuyos jueces son designados por el monarca neerlandés. La Constitución de Aruba data de 1986.
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